Triana, el barrio marinero, es la zona castiza por excelencia, cuna de nacimiento de cantaores y toreros. En Triana hay una amplia oferta tanto de hoteles como de tabernas tradicionales donde degustar las famosas tapas sevillanas. Junto al Puente de Triana se encuentran los muelles de los barcos turísticos que ofrecen cruceros por el río.
Al otro lado de Triana, a orillas del Guadalquivir, muy cerca del puente de San Telmo y de la plaza de toros de La Maestranza, se encuentra uno de los edificios más emblemáticos de Sevilla: la Torre del Oro, una pequeña fortificación del siglo XIII, construida para reforzar la mur
alla del Alcázar. En sus inicios servía de baluarte para la defensa del puerto y del puente de barcas que cruzaban el río. Sobre el origen de su nombre no hay consenso: algunos estudiosos apuntan a que el edificio fue la aduana donde se controlaba todo el oro que llegaba de América; otra teoría achaca el nombre al brillo que tenía la torre, producido por una mezcla de mortero, cal y paja prensada. Durante muchos años se pensó que el brillo se debía a los azulejos que decoraban la torre, como nos recuerda un poema de Gerardo Diego: Continuar leyendo…




